domingo

Gorrión

Vuela libre, sin preocuparse por nada.

Si tiene hambre, tan solo ha de hacer una parada en cualquier patio de cualquier colegio. ¿Que tiene sed? Encontrará agua en algún riachuelo, en los charcos formados cerca de las fuentes.

Su vida es así, espontánea, sin rumbo, sin complicaciones.



2 comentarios:

miguel pérez dijo...

pues yo no quiero la vida de un gorrión.......prefiero los problemas a su ausencia total.

Dorian dijo...

Como fan de tu blog creo q tngo derecho a pedirte más en tus futuros artículos, supongo que la fama t a exo depistarte y acomodarte con artículos cortos.
Un comentario de un fan q espera mas de una escritora como tu.
Enhorabuena por las 500 visitas a adelante con el blog.
Atentamente, un fan aferrimo.